SECUENCIA DIDÁCTICA Y REFLEXIÓN FINAL

SECUENCIA DIDÁCTICA Y REFLEXIÓN   FINAL  



Secuencia Didáctica de Preescolar 





CRITERIO PARA EVALUAR 


SECUENCIA DIDÁCTICA DE PRIMARIA 

Elaborado por :

ELIECER SALINA
 
CRISTOBAL LOPEZ 

MELISSA CORNEJO 

 MINISTERIO DE EDUCACIÓN

DIRECCIÓN REGIONAL DE COCLÉ

C.B.B.G. ABELARDO HERRERA

SECUENCIA DIDÁCTICA SEMANAL

ÁREA: ESTRUCTURA DE LA LENGUA

                                                                                         NIVE: PRIMER GRADO                               TRIMESTRE: II

SEMANA: LUNES 22 AL VIERNES  26 DE JUNIO






REFLEXIONES FINALES

 

 La educación por competencias es un tema tan amplio que uno tiene que elegir una vía de acceso; en este caso, optamos por su evaluación y ni siquiera de ella hemos agotado todo lo concerniente, ya que hemos dejado fuera otros asuntos que son igual de significativos e inquietantes; por ejemplo, se podría haber dicho algo acerca del concepto de transfer; ahondado en las condiciones o características que debe contener una situación-compleja, dado que se considera el punto de partida o detonante clave para el desarrollo de competencias; aludido al valor de definir los indicadores cuando se planifica el sistema de evaluación, porque las competencias no se evalúan directamente, sino mediante los indicadores establecidos para cada una de ellas; se podría haber hablado de las condiciones técnicas para la implementación en el aula de la autoevaluación y la coevaluación..., pero por falta de espacio hemos centrado el esfuerzo sólo en algunas dimensiones de la evaluación.

Un currículo por competencias demanda un cambio sustancial en las concepciones y prácticas de evaluación del aprendizaje por parte del profesorado. Dado que las competencias requieren tiempo para experimentarse y ejercitarse hasta que se consigue un nivel de desarrollo satisfactorio que ha sido ya establecido, necesariamente habrá que reducir los contenidos del currículo, elegir entre aquellos que en verdad resulten esenciales para el logro de una ciudadanía activa o para el ejercicio de una profesión en el caso de la educación superior. Un currículo saturado de contenidos (academicista o enciclopédico, como lo denominan algunos) no casa bien con el enfoque de competencias; éste demanda un cambio significativo en la cultura escolar si en realidad se espera una auténtica transformación educativa. La educación por competencias ha resurgido en todo el mundo con gran fuerza desde finales del siglo pasado. Las reformas del sistema educativo mexicano emprendidas en la última década y que comprenden todos los niveles tienen un elemento en común: un currículo con un enfoque basado en competencias. Al igual que en otros países, a nivel mundial estamos viviendo una efervescencia por las competencias; no obstante, la confusión y la incertidumbre parecen ser el signo distintivo de estas reformas. Es cierto que el concepto de competencias es polisémico y complejo, que no existe una teoría unificada que sustente este enfoque y que carecemos de experiencia en la puesta en práctica de un currículo basado en competencias. Si a esto le sumamos la dificultad propia que entraña la evaluación del aprendizaje, diremos que las condiciones están puestas para que la ambigüedad y el desconcierto reinen en los centros educativos, tal como está sucediendo. Este artículo tiene como objetivo contribuir al debate teórico actual en torno a la evaluación de competencias, así como aportar algunos rudimentos de tipo metodológico que permitan a los profesores mejorar sus concepciones y prácticas de evaluación.

No cabe duda que a los estudiantes del siglo XXI les ha tocado afrontar una educación cada vez más competitiva y desafiante. Por el bien de las nuevas generaciones, los educadores tenemos el compromiso ético de mejorar la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación. A pesar de las múltiples críticas que el enfoque de competencias en educación ha recibido, algunas con razón y otras sin fundamento, la formación por competencias puede ser una posibilidad real de cambio.


Comentarios